Archive for Agosto 2006
La Esperanza que no Avergüenza
Agosto 2006 | Mes de la Esperanza Biblica
“…y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.” Romanos 5:5
Para los escritores del Antiguo Testamento, Dios es la esperanza de Israel “Oh esperanza de Israel, Guardador suyo en el tiempo de la aflicción,…” (Jer. 14:8) Confían en él, descansan pasivamente en él, “¿por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aun he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.” (Salmo 42:5) o anticipan activamente la bendición divina. Por otro lado observamos que la esperanza en el Antiguo Testamento no aparece solo en la necesidad; esta siempre presente por su afirmación en el pacto y promesas de Dios.
La esperanza es símbolo de vida; por tanto, solo los vivos tienen esperanza., pues ellos contemplan a Dios y le reconocen; no así los muertos. El justo tiene plena esperanza., y la Biblia dice que ésta se tornará en alegría (Proverbios 10:28).
En el Nuevo Testamento, Cristo es la esperanza del cristiano (1 Ti. 1:1). Aunque en los Sinópticos no aparece una doctrina expresa de la esperanza., hay una constante exhortación a ella. Recordemos que el mensaje de Jesús es un mensaje de esperanza de seguridad y revelación. ¡Gloria a Dios! (Mt. 4:17; Mr. 1:15; Lc. 4:43). Es decir, la esperanza bíblica consiste de certidumbre (certeza) en el corazón, incluso una firme seguridad, en cuanto a las cosas futuras, porque esas cosas se basan en las promesas y precisamente en la revelación de Dios. Amados hermanos, la esperanza del cristiano tiene por objeto poseer los bienes del reino de Dios que, al igual que éste, son presentes y futuros (Ro. 8:17-24). Los creyentes experimentan el amor de Dios en el corazón por medio del Espíritu Santo, sobre todo en tiempos difíciles. “Ha sido derramado” da entender que el Espíritu continúa inundando el corazón de los creyentes con amor. Es esa constancia del amor de Dios la que sostiene al creyente en los sufrimientos y le asegura que su esperanza de gloria futura no es ilusoria (ilusión). Creamos definitivamente que en Cristo está la esperanza de salvación eterna y abracemos la fe con la cual alcanzaremos la justicia de Dios y la entrada al reino de los cielos. Recuerde, el que espera y confía recibe liberación y bendición abundante ¡Amén!
Rev. Samuel Torres
Senior Pastor
Add comment Agosto 2006
